Gilberto iba caminando por la calle y se encuentra con su compadre Renato que al verlo con las orejas quemadas,le pregunta:
-¡pero!,¿que le ha pasado compadre Gilberto?
Es que mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, sono el teléfono y agarré la pancha por equivocación.
-Pero,¿y la otra?
-Es que compadrito.. el imbécil volvió a llamar.