 |
SUPERHUMOR.COM, Chistes
 |
| CHISTES |
 |
 |
| CHISTES MACHISTAS |
 |
 | 1761 / 5134 |  |
 |
En una carretera campestre, un matrimonio viaja con su hijo de ocho años de edad. Al salir de una curva, el pequeño alcanza a ver un indio con el brazo derecho levantado y sosteniendo con la mano a un tejón por la cola, que hacía grandes esfuerzos para soltarse sin lograrlo. Sobre su cabeza se leía en un letrero mal pintado:
TEJONES A $100.
El chiquillo inmediatamente le pide a su padre que se pare, y el auto se detiene frente al puesto de venta de tejones. El niño corre a observar los tejones, mientras el padre y la madre discuten el precio con el indio. De pronto, el niño pregunta:
"Disculpe, señor, ¿cómo se cogen los tejones?"
El hombre se le queda viendo; se vuelve a ver a los padres del niño y nuevamente al niño y, finalmente, contesta:
"Mira niño, el tejoncito comienza a corretear a la tejoncita y cuando ésta ya no puede correr más, la va acorralando y luego se le acerca por detrás y le levanta la..."
El padre, al ver que la pregunta de su hijo fue mal interpretada, aclara:
"No, no, señor, mi hijo se refiere a cómo se cazan".
Asombrado, el tipo se le queda viendo al padre y luego al niño aclarándole:
"No, niño, los tejones no son pendejos, ellos no se casan, nomás se cogen".
|
|
 |
 |
Un tipo que decide comprar una mascota ve a un loro colgando, cabeza abajo, de un palo; se le queda mirando y dice en voz alta:
"Vaya, ¿qué le habrá pasado a este loro?"
"Yo nací así: soy un loro sin patas", dice el ave.
"¡Je, je! Me pareció como si este pájaro hubiera entendido lo que dije y me hubiera contestado".
"Claro que entendí lo que dijiste. Soy un loro sumamente inteligente y muy culto".
"¿Ah, sí? Entonces contéstame esto: ¿cómo te cuelgas del palo, si no tienes patas?"
"Bueno, verás, me da un poco de vergüenza, pero ya que has preguntado, te lo voy a decir: uso mi pene como gancho y lo enrollo en el palo, no puedes verlo porque lo cubro con mis plumas".
"¡Increíble! ¿Realmente puedes entender lo que dice la gente y contestar?"
"Claro que sí, hablo español e inglés. Puedo conversar sin mayores problemas casi sobre cualquier tema: política, religión, fútbol, química, filosofía... y soy especialmente bueno en ornitología. Deberías comprarme, soy un excelente compañero".
El hombre mira la etiqueta del precio ($200) y masculla:
"Ese precio es demasiado para mí".
"Pssst", le llama el loro moviendo un ala para que se acerque. "Nadie me quiere porque no tengo patas. Ofrécele al dueño $20".
El hombre ofrece los $20 y sale de la tienda con el ave. Pasan las semanas y el loro es sensacional, gracioso, interesante, un excelente amigo, entiende todo y hasta da muy buenos consejos. Su dueño está feliz con él. Un día, el hombre llega de trabajar y el perico lo llama:
"Pssst", moviendo un ala para que se acerque.
El tipo se pone muy cerca de la jaula.
"No sé si contarte o no, pero es acerca de tu mujer y el cartero".
"¡¿Qué?!"
"Bueno, esta mañana, cuando llegó el cartero, tu mujer lo recibió con un beso en la boca. Ella estaba vestida sólo con ropa interior".
"¿Y después qué pasó?"
"Después, el cartero entró en la casa y empezó a acariciarla toda".
"¡Dios Santo! ¿Y qué más?"
"Después, le quitó las bragas y el sostén. Se arrodilló y empezó a besarla por todas partes, empezando por los senos, lentamente, e iba bajando y bajando por el ombligo y seguía y seguía..."
El ave se queda callada un buen rato.
"¿Y qué pasó? ¿Qué pasó? ¡Habla maldito loro!", grita frenético el hombre.
"No sé, se me paró y me caí del palo".
|
|
 |
 |
Una maestra pregunta a los chicos sobre los trabajos que realizan sus padres para ganarse la vida: "A ver Pedro: ¿A qué se dedica tu madre?"
"¡Es doctora, señorita!"
"¡Bravo! Ven, una profesional! ¡Eso indica que las mujeres han ganado un lugar en la sociedad! ¿Y tu papá, Elenita?"
"¡El es cartero, señorita!"
"¡Cartero!, que oficio tan sacrificado... es realmente admirable. ¡Los carteros son muy necesarios!... ¿y tu papá, Pepito?"
"¡Mi viejo toca el piano en un prostíbulo, señorita!"
"Aaahhh, ya veo", dice la maestra avergonzada, y cambia de tema para disimular: "Bueno, vamos a ver cuánto estudiaron de geografía, saquen una hoja..."
Más tarde, terminada la clase, la maestra va a pedir explicaciones al padre de Jaimito, el que la atiende muy cordialmente:
"Mire, yo no quiero meterme en su vida privada, pero Jaimito anda diciendo que usted toca el piano en un prostíbulo."
"¡Claro! ¿Y cómo carajo quiere que le explique a mi hijo de siete años que soy abogado?"
|
|
 |
 |
Había una vez un granjero que tenía un gallinero con 180 gallinas, y estaba buscando un buen gallo para producir huevos. Un buen día el granjero va al pueblo y se mete en la gallería y le dice al gallero:
"Buenas tardes, quisiera un buen gallo que me pise a todas mis gallinas."
"¿Cuantas gallinas tiene?"
"180."
Entonces el gallero saca una jaula con un gallo enorme, fibroso, la cresta parada, ojos azules y un tatuaje en el pecho de los Rolling Stones y le dice al granjero:
"Toma este, el Alberto, no falla."
El granjero se lo lleva y a la mañana siguiente lo saca de la jaula y lo mete en el gallinero. El gallo sale corriendo, caza a la primera gallina, le echa dos polvos, sale agarra a la segunda, le echa el primero, y cuando le está echando el segundo se queda frito.
El granjero lo mira y dice:
"Qué me vendió este hijo de puta, me durmió, este gallo puto se cogió dos gallinas y palmó.
Entonces caza al gallo del cogote y se lo lleva al gallero y le explica lo que pasó. El gallero se disculpa y le saca otro gallo negro, con la cresta amarilla, ojos grises, y zapatillas Nike y le dice al granjero:
"Este es Gabriel, mirálo y después me contás."
El granjero se va y repite la maniobra, lo suelta en el gallinero, el gallo sale desesperado se voltea a la primera gallina de parado, agarra a la segunda y la empoma, a la tercera le hace el 69 y cuando se está volteando a la cuarta revienta, cae muerto en el medio del gallinero.
El granjero envuelto en llamas caza al gallo de la pata, se lo lleva al gallero y le dice:
"Escucháme una cosa pedazo de hijo de puta, es el segundo gallo que me vendés y revienta, más vale que me des un gallo como la gente o te prendo fuego el local."
Entonces el gallero le saca un gallo de mierda, todo flaco, pelado sin plumas, ojeroso, jorobado y con zapatillas topper de lona y le dice al granjero:
"Mirá, es lo único que me queda, se llama Tito y llegó de casualidad en un barco que vino de Africa."
Y el granjero recaliente se lo lleva igual pensando:
"Que mierda voy a hacer con este gallo pedorro..."
Llega, lo suelta en el gallinero, el gallo sale reloco y se voltea a las 180 gallinas, pega una segunda vuelta, se las voltea a todas otra vez, sale corriendo, se voltea al ovejero alemán y el granjero lo caza del cuello le pega dos sopapos y lo mete en la jaula.
"¡Que fenómeno este gallo!", piensa el granjero; y las gallinas todas copadas con Tito. "Que Tito esto... que Tito aquello... y a vos que te hizo... y a mi me hizo tal cosa..." Jolgorio total.
Al día siguiente lo suelta de nuevo y sale el Tito enajenado, le pega dos vueltas al gallinero abrochándose a todo lo que tenga plumas, sale corriendo se coge al perro, al chancho, dos vacas, el granjero lo corre y lo caza del cogote, le pega dos soplamocos para calmarlo y lo mete en la jaula.
"Gallo hijo de puta se me coge a toda la granja ¡lo voy a matar!", dice el granjero.
Al día siguiente va a buscar al gallo y encuentra toda la jaula desarmada y sale corriendo para el gallinero y encuentra a todas las gallinas concha pa arriba, afuera ve al chancho culo pal sol, las dos vacas echadas en el piso con la cachufla colorada hablando del Tito, el perro con el culo a la miseria y dice:
"¡Nooo, se me escapó el gallo y se va a coger al ganado del vecino y me van a matar!"
Entonces agarra el caballo y sale en busca de Tito. Cabalga y cabalga sin descanso siguiendo la pista dejada por el Tito (cabras empernadas, chivos matraqueados, una tortuga que del embate la sacó del caparazón, tres ardillas rengas, un jilguero poniéndose crema antinflamatoria, un bambi curado de hemorroides, hasta que de repente a varios kilómetros, lo ve a Tito tirado en el piso (una escena desgarradora), mientras dos buitres le volaban en círculos relamiéndose. Entonces el granjero ve a los buitres y se da cuenta de la situación.
"¡Nooooo, Titooooo! ¡Se me murioooo el Titooooo! ¡Una vez que encuentro un gallo de verdaaaaddd!"
Y en el medio del lamento, el Tito cuidadosamente abre un ojo, mira al granjero y, señalando a los buitres, le dice:
"¡Shhhhhhhhh! quedate quieto boludo que ya los tengo |
|
 |
 |
Se encuentran en el consultorio del veterinario un perrito Poudle con un Pastor Alemán. El pastor le pregunta:"¿Por qué te trajeron aquí?"
Responde el perrito:"Resulta que la vecina tiene una perrita y el otro día estaba con la colita parada, me fui por atrás y se lo puse. Mi dueña se enojó y me van a cortar las bolas. ¿Y a ti por que te trajeron?"
Responde el Pastor: "Mi dueña estaba bañandose en la piscina desnuda, y cuando salió de la piscina se agachó y yo me fui por atrás y se lo metí entero."
"¿Y también te van a cortar las bolas entonces?"
"No. Me van a cortar las uñas."
|
|
 |
 |
Una dama de sociedad visita a su párroco un día y le comenta:
"Padre, estoy muy preocupada, resulta que tengo dos cotorras hembras que sólo dicen: somos prostitutas ¿quieren divertirse?"
El sacerdote extrañado del caso, le dice:
"Eso es muy obsceno, pero creo que tengo la solución hija mía. Yo tengo aquí en la parroquia dos loros machos, a los cuales les he enseñado a rezar y a leer la Biblia. Ellos están muy educados y hablan sólo de Dios, y creo que si traes a tus cotorras y las juntamos con mis loros, ellas se salvarán y te las llevarás a tu casa educadas y refinadas. Mis loros podrán enseñarle a tus cotorras como leer la Biblia y como rezar en las tardes".
La señora sale ilusionada con la idea y a la media hora regresa con las dos cotorras a la iglesia.
El sacerdote la hace pasar y la lleva hasta la jaula donde se encuentran los dos loros que, en efecto, están rezando muy bajito. Impresionada, la señora le da las dos cotorras al cura, y éste las mete en la jaula de los loros.
En cuanto las sueltan dentro de la jaula, las cotorras dicen:
"Hola, somos prostitutas, ¿quieren divertirse?"
Se hace un silencio abismal. Finalmente, un loro mira a cada lado y le dice al otro:
"José, quítate el hábito, nuestras plegarias al fin han sido escuchadas".
|
|
 |
 |
 | 1761 / 5134 |  |
|
 |
| Links interesantes
|
 |
| :: CINE.COM - Las mejores películas, cartelera de cine, fotos, juegos de cine.. |
| :: MONEDAS.COM - Criptomonedas en español. Bitcoin, Ethereum, Ripple, NEO, Monero, ... |
| :: MUSICA.COM - Letras de canciones, vídeos de música, wallpapers, fotos.. |
| :: SUPERHUMOR.COM - Vídeos de humor, chistes, adivinanzas, animaciones.. |
| :: VIDEOBLOGS.COM - Buscador de todo tipo de videos, musica, deportes.. |
| :: VIDEOJUEGOS.COM - Videojuegos en flash para que pases un buen ratillo |
|
 |
| Aviso
|
 |
Todos los contenidos son propiedad de sus creadores. Los contenidos disponibles en superhumor.com tienen propósitos meramente educativos
- Superhumor.com -
|
|
|