| Diez de la mañana, suena el teléfono.
-Hola, ¿está Carlos?
-No, esta equivocado.
Cuatro de la tarde, suena el teléfono.
-Hola, ¿está Carlos?
-No, se vuelve a equivocar.
Diez de la noche, suena el teléfono.
-Hola, ¿está Carlos?
No, ¡ya le he dicho que esta equivocado!
Cuatro de la madrugada, suena el teléfono.
Hola, soy Carlos, ¿han preguntado por mí?
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